El trasplante capilar es el único tratamiento capaz de restaurar el cabello perdido durante la evolución de la una alopecia. En los últimos años el perfeccionamiento de la técnica FUE ha permitido obtener resultados totalmente naturales y duraderos.
¿En qué consiste un trasplante capilar?
El trasplante capilar se basa en la redistribución del propio cabello del paciente; se extrae de la zona donante, donde ‘sobra’ (zonas occipital y temporal) y se implanta en la zona receptora, donde falta. La extracción del pelo se realiza mediante técnica FUE, extrayendo cada unidad folicular de forma individual. Además, el pelo trasplantado guarda el recuerdo genético de la zona donante (donde la alopecia afecta en mucho menor grado) por lo que se pierde mucho menos en el tiempo.
¿Qué especialista debe realizar el trasplante capilar?
El Dermatólogo-Tricólogo es el experto en tricología, por lo que es el especialista que mejor conoce las indicaciones, contraindicaciones y limitaciones del trasplante capilar, así como realizar un seguimiento adecuado y tratamiento complementario para mantener y optimizar el resultado de la cirugía. Además, es muy importante que el dermatólogo-tricólogo se acompañe de un equipo de técnicos especializados en trasplante capilar con amplia experiencia, para poder llevar a cabo la cirugía con las máximas garantías.
¿Cuál es el impacto de la cirugía?
La cirugía de trasplante capilar se considera una cirugía mínimamente invasiva que no requiere ingreso y se realiza en el quirófano mediante anestesia local. Además, se complementa con medicación ansiolítica y analgésica para que el paciente esté tranquilo e incluso pueda descansar durante el procedimiento. La cirugía, dependiendo del número de unidades foliculares a trasplantar y la técnica usada, puede variar entre 6 y hasta 12 horas, que se pueden distribuir en una o dos sesiones consecutivas.
¿Y después de la cirugía?
Durante el postoperatorio, es muy importante que el paciente siga todas las instrucciones que se le entregarán de manera detallada. Habitualmente se recomienda reposo relativo durante los primeros 7-10 días, días clave para la implantación de los folículos en la zona receptora. Tras este periodo, el paciente podrá reanudar de manera progresiva sus actividades habituales. Debemos saber que el pelo trasplantado cae en las primeras semanas y crece posteriormente a partir de los 4-5 meses, hasta los 9-12 meses, cuando se observan los resultados definitivos. Debemos tener en cuenta que el trasplante capilar debe ir acompañado de un adecuado seguimiento y tratamiento médico para una buena persistencia a largo plazo.