La alopecia androgenética femenina (FAGA) es un problema creciente en nuestra población que llega a afectar al 20% de mujeres premenopáusicas y al 40% postmenopáusicas. El origen de la FAGA es multifactorial, contribuyendo factores genéticos, hormonales y ambientales.
¿Cómo se presenta la FAGA?
La combinación de los factores anteriormente mencionados provoca un proceso de miniaturización del folículo piloso. El cabello se vuelve de manera progresiva más fino y corto. Esto conduce a una pérdida de densidad capilar que afecta de forma predomimante la región frontal central, produciéndose un “ensanchamiento” progresivo de la raya media del cabello, conservando la línea de implantación frontal. Con el tiempo puede haber una pérdida difusa a lo largo de toda la región superior del cuero cabelludo.
¿Cómo se realiza el diagnóstico?
El diagnóstico se realiza mediante el estudio clínico y tricoscópico. El hallazgo clave es la anisotricosis (los pelos presentan diferente grosor entre ellos), pudiendo llegar a un diagnóstico precoz aún cuando la clínica es muy sutil. Este diagnóstico temprano conducirá a un mayor éxito terapéutico.
¿Se puede asociar la FAGA a otros procesos?
La FAGA se puede asociar a trastornos hormonales que conducen a un estado de hipernadrogenismo (como el síndrome de ovario poliquístico). En estos casos, la alopecia se suele acompañar de menstruaciones irregulares, hirsutismo, seborrea o acné. Es por eso que en ocasiones deberemos realizar estudio analítico. Además, la FAGA puede condicionar diversos problemas psicológicos. No es infrecuente que las mujeres que la padecen puedan presentar cierto grado de pérdida de la autoestima, ansiedad o depresión.
¿Cuál es el tratamiento de la FAGA?
Aunque no existe un cura definitiva, actualmente disponemos de una amplia variedad de tratamientos médicos efectivos y seguros para el control de la FAGA. La combinación de antiandrógenos y vasodilatadores permiten detener su progresión, engrosar el tallo piloso y aumentar la densidad capilar. En ocasiones, donde el tratamiento médico es insuficiente, se puede valorar la opción de realizar un trasplante capilar para repoblar zonas alopécicas.